Home / Ciencia y Salud / Este hombre estuvo 150 horas en operaciones y pasó por un infierno para lucir así. ¡El resultado me dejó sin palabras!

Este hombre estuvo 150 horas en operaciones y pasó por un infierno para lucir así. ¡El resultado me dejó sin palabras!

Joey Prixx tiene 26 años y trabaja en una tienda de piercings en las afueras de Boston, EE.UU. Este chico se ha hecho famoso gracias a su aspecto, que sin duda es único.

Algunos lo tacharán de desquiciado, una persona que ha perdido el juicio. Otros, en cambio, verán en él a un individuo que no deja amedrentarse por los dictados estéticos establecidos por la sociedad, creando su propio concepto de belleza.

Joey Prixx, que trabaja como perforador de piercings, lleva a sus espaldas alrededor de unas 100 intervenciones de cirugía plástica que le han llevado a gastar alrededor de 60 mil dólares (más de 50 mil euros) para conseguir el “cuerpo perfecto”. Entre las multiples intervenciones, encontramos una operación de nariz, la extirpación de las glándulas sudoríparas (en la axila), relleno de labios, elevación de frente, rasgados de ojos y relleno de pómulos.

Cuando cumplió 18 años, Joey se empeñó en transformarse en un ser “perfecto”. O al menos lo que él considera perfecto en su cabeza.

Para conseguirlo, visitó a un cirujano plástico. Empezó por modificar su nariz, que fue la primera de muchas operaciones. En cinco años, Joey pasó por más de 100 operaciones diferentes que le tomaron un total de 150 horas y le costaron más de 60.000 dólares.

Dos operaciones en la nariz, extracción de las glándulas sudoríparas y constantes inyecciones de Botox en su frente, cejas, ojos, nariz, barbilla, labios y pómulos que le cuestan unos 300 dólares al mes. No hace falta que digamos que Joey se lo está tomando en serio.

Pero eso no fue todo. Su magnum opus es su operación más reciente: Joey decidió rehacerse el trasero. Y eligió que no bastaba con doblar el tamaño de sus nalgas, así que las triplicó. “Me pusieron dos implantes de 350 cc de silicona en cada nalga. Son los más grandes que pude encontrar,” dijo Joey.

Esta operación le costó casi 10.000 dólares y no pudo sentarse durante seis semanas. Por supuesto, estos procedimientos no están libres de riesgo y admite que son muy dolorosos. También se lamenta de haber tenido que usar todas sus vacaciones para poder recuperarse.

Pero Joey no tiene intención de parar. Ahora quiere hacerse más retoques en su nariz y agrandar aún más su trasero. “Ya sé que hay mucha gente que cree que está algo desproporcionado, pero es justo lo que yo quiero. Todo el mundo me hace comentarios sobre mi trasero. A menudo me preguntan si me lo pueden tocar. Es como tener dos globos de agua gigantes, son muy cómodos para sentarse”. Aquí hay una foto del antes y el después del trasero de este chico:

Joey no podría estar más feliz. De hecho, su lema es “El plástico es fantástico”. Si quieres ver más de Joey, aquí te dejamos un vídeo, en inglés:

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